No hace falta
más que mirar atrás para darnos cuenta de que las familias no son lo que eran.
En tiempos de nuestros abuelos, lo normal era tener una media de seis hijos,
hoy en día, en cambio, las familias raramente sobrepasan los tres. Es muy común
ver hijos únicos, cosa que antes era impensable.
Es cierto que
formar una familia no es fácil y menos en tiempos de crisis, pero tampoco lo
fue en tiempos de guerra. Mis abuelos tuvieron nada más y nada menos que doce
hijos. Él murió joven, cuando la hija menor apenas tenía dos años, y mi abuela
sacó la familia adelante con lo poco que tenía. Para mí es de admirar, cómo con
mucho esfuerzo y tesón, sin dejar de luchar, sacó a toda la familia adelante.
No fue nada fácil, pero ella lo consiguió. A día de hoy, no quiero decir que
los padres no se esfuercen pero es cierto que no dedican el tiempo que requiere
formar una familia como se debería. Cada familia es muy diferente, pero por lo
general los hijos son bastante más independientes y en muchas de ellas no se
hace vida familiar. Gran parte de la culpa lo tienen las tecnologías como bien
hemos hablado en los textos expuestos en las clases anteriores, como el ritmo
de vida que llevamos.
En mi opinión,
los hijos hay que tenerlos para criarlos, no para tener a la señora que los cuide.
Para eso, hay que reflexionar mucho acerca de cuándo se está preparado para
formar una familia. Primero, hay que encontrar una persona a la que amemos y
seamos correspondidos y cuando la relación sea estable, si queremos, entonces formar
una familia. Disfrutando de cada de momento que vivimos junto a ellos.
Actualmente, hay una tendencia a que los jóvenes mantengan relaciones sin control ni cabeza en las que desgraciadamente ellas quedan embarazadas, con lo que todo ello supone. Muchas veces, sin medios, paciencia, tiempo ni ganas para poder sacarlos adelante y poder educarlos correctamente. Hace dos años coincidí en el hospital con una joven que en ese momento tenía 16 años, ya tenía un niño que estaba en proceso de adopción y lo tenían los servicios sociales, y ella estaba ingresada por un embarazo ectópico. La joven era muy agresiva y maltrataba a su madre, cambiaba de novio cada dos por tres y no le importaban las consecuencias que pudiera tener. Estaba emocionalmente y mentalmente descontrolada y eso le llevó a hacer locuras como podemos observar. Este es un ejemplo de los muchos que suceden a nuestro alrededor, desgraciadamente cada vez más comunes y cercanos.
Por otro lado
las familias tienden a separarse cada vez más. No está realmente claro el
porqué, hay muchos factores que afectan gravemente a la relación de pareja. Indirectamente
aunque pensemos que no nos afecte, siempre hay ciertos actos que nos hacen
pensar, y de vez en cuando más de la cuenta. Cada vez son más las parejas que
se separan siendo la gran mayoría de las veces los más perjudicados los hijos.
Es cierto que no es nada fácil tomar semejante decisión pero debemos afrontarlo
con la mayor fortaleza posible. Por eso yo creo que es indispensable tener las
ideas claras, queriendo a la persona que está a tu lado, y no estando con
alguien por el simple hecho de pasar el tiempo. Ser conscientes de cada acto
que realizamos pensando con cabeza las repercusiones y las ventajas que puedan
tener. 
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